La 64ª sesión de la Comisión de Desarrollo Social (CSocD64), celebrada el pasado 9 de febrero en la sede de la ONU en Nueva York, destacó la urgencia de adoptar un enfoque que implique a todo el gobierno y a toda la sociedad para erradicar la pobreza, promover el trabajo decente para todos y fomentar la inclusión social, que reafirma la Declaración Política de Doha, publicada en noviembre durante la segunda Cumbre Mundial sobre Desarrollo Social, en la que se pone en el centro a las cooperativas como uno de los modelos capaces de impulsar el cambio.
Durante el Foro Multifactorial se desarrolló un panel que, moderado por Jeroen Douglas, director general de la Alianza Cooperativa Internacional (ACI), analizó diferentes opciones de financiación para el desarrollo, así como el papel de la rendición de cuentas en el gobierno y la sociedad, y cómo incluir de forma más deliberada a las cooperativas en las agendas sociales y económicas nacionales.
Los participantes compartieron ejemplos prácticos de cómo las cooperativas pueden contribuir a un mundo mejor creando empleo, construyendo sociedades inclusivas y abordando las causas de la pobreza, aunque señalaron que necesitan mayor apoyo gubernamental y social para ampliar su impacto.
Douglas afirmó que la Declaración de Doha no es “un documento más”, sino “un plan para las personas”, que reconoce que la justicia social y la erradicación de la pobreza solo son posibles mediante un enfoque que implique a toda la sociedad, y recordó que la ACI promueve un cambio desde la ayuda tradicional hacia modelos de inversión en resiliencia, destacando ejemplos como las cooperativas de ahorro y crédito, que llegan a zonas remotas, los mecanismos financieros cooperativos, que movilizan capital de forma ética, y la red Coop Exchange para facilitar el acceso a financiación.
En sus conclusiones, Douglas identificó tres ejes clave: desarrollo basado en la dignidad, democratización de los datos y reconocimiento de las cooperativas como infraestructura económica permanente, e insistió en que no se deben financiar solo proyectos temporales, sino invertir en movimientos duraderos.
Apoyo internacional
Entre los participantes, Nicolas Roguet, del cantón de Ginebra, trasladó la importancia de diversificar la financiación, advirtiendo de los desafíos derivados de la reducción de recursos públicos y la necesidad de cofinanciación privada. También señaló la importancia de la participación ciudadana bajo el principio “Nada sobre nosotros sin nosotros”.
La representante de Turquía, Nihal Janset Güven, replicó que la estrategia de su país contra la pobreza se basa en no dejar a nadie atrás y en una coordinación multifactorial que integra gobierno central, autoridades locales, sociedad civil y sector privado, e invitó a no restar en la ecuación a los sistemas digitales y el empoderamiento de las mujeres.
Por su parte, Amy Niang, del Africa Institute, advirtió que el enfoque integral solo será eficaz si existen marcos legales sólidos que permitan a la ciudadanía defender sus derechos, y agregó que la economía informal ya contiene sistemas avanzados de protección social que deben conectarse con los sistemas formales sin erosionar su autonomía.
Fabiola da Silva Motta, representante brasileña, quiso destacar el papel de las cooperativas de crédito en el desarrollo local y la reducción de la pobreza, cuyo crecimiento ha sido posible gracias a la colaboración con el gobierno.





