El Gobierno de Brasil ha hecho pública la ley 15.433/2026, en la que reconoce el cooperativismo como una manifestación de la cultura nacional, haciendo patente la contribución histórica de las cooperativas al desarrollo social, económico y comunitario del país.
La Ley, sancionada en junio y promulgada sin vetos, pone en valor principios asociados al modelo cooperativo, como la ayuda mutua, la participación democrática, la responsabilidad compartida y el desarrollo colectivo. De esta manera, el cooperativismo deja de contemplarse únicamente desde su dimensión empresarial y económica para ser reconocido también como una expresión cultural vinculada a las comunidades.
La nueva ley reconoce también el papel de las instituciones públicas en el apoyo y fomento de la actividad cooperativa. La medida coincide con un movimiento internacional destinado a documentar y proteger el patrimonio cooperativo.
El reconocimiento brasileño conecta además con una iniciativa internacional anterior. En 2016, la UNESCO incluyó en su Lista Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad la práctica y la idea de organizar intereses compartidos mediante cooperativas.
La dimensión cultural del cooperativismo se relaciona también con la transmisión de conocimientos y valores entre generaciones.
Un momento histórico para el cooperativismo
Para la Alianza Cooperativa Internacional (ACI), la decisión brasileña refuerza el debate internacional sobre la necesidad de incorporar el patrimonio cooperativo a las políticas culturales y de desarrollo sostenible.
El reconocimiento llega en un momento en el que la ACI, a través de su proyecto Patrimonio Cultural Cooperativo, está trabajando para identificar, salvaguardar y promover el patrimonio material e inmaterial del cooperativismo en todo el mundo.
Este proyecto nació en 2025 durante el II Año Internacional de las Cooperativas de la ONU, y se inició con una lista inaugural de 32 lugares de 25 países, que se presentan a través de un mapa mundial.






