La Asamblea Nacional de Corea del Sur aprobó el pasado 20 de agosto la «Ley de Bases de la Economía Social y Solidaria». La nueva legislación establece un marco común para diferentes organizaciones que hasta ahora estaban reguladas principalmente mediante normas y programas separados. La aprobación constituye un paso importante hacia el reconocimiento y la estructuración de la ESS en Asia.
Esta nueva ley, en desarrollo desde 2014 a raíz de una propuesta de la diputada Yong Hye-in, y que fue rechazada en tres ocasiones, busca establecer un marco nacional integrado para apoyar a las organizaciones de la ESS, incluyendo a las cooperativas, las empresas sociales y empresas comunitarias.
Hasta ahora, las políticas coreanas se encontraban fragmentadas entre diversas agencias y ministerios, lo que limitaba su coordinación y desarrollo. La ley prevé, entre otros aspectos, una mejor coordinación de las políticas públicas, el desarrollo de mecanismos de financiación solidaria —que incluyen inversiones, préstamos y garantías—, así como un mejor acceso a los mercados. Los organismos públicos podrán dar prioridad a los agentes de la economía social y solidaria en determinados pliegos de contratación pública y delegaciones de servicios.
Más allá de apoyar a las organizaciones de la ESS, el texto reconoce su papel para abordar varios desafíos importantes que enfrenta la sociedad coreana: la desigualdad, el declive demográfico y territorial, el empleo, los servicios locales, la atención médica y la protección social. El objetivo declarado del gobierno es convertir la economía social y solidaria en un verdadero motor del desarrollo territorial y una nueva fuente de crecimiento.
Este avance reviste importancia también a nivel internacional. Forma parte del impulso promovido por las Naciones Unidas, la OIT y la OCDE, que llevan varios años alentando a los Estados a fortalecer los marcos institucionales de la economía social y solidaria.
Casi trece años después de su iniciativa legislativa inicial, Corea del Sur ha establecido un marco nacional común para la ESS. La nueva ley surcoreana tendrá ahora que traducirse en políticas y programas concretos. Su aplicación permitirá observar cómo se organiza la coordinación entre administraciones y cómo se materializan instrumentos como la financiación, la contratación pública y el apoyo a las organizaciones del sector.






