Copa-Cogeca ha planteado un debate sobre las decisiones que, a su juicio, debe afrontar la Unión Europea para el futuro de su agricultura. Así lo ha plasmado en un artículo publicado el pasado 1 de septiembre, titulado ‘Bajo una presión cada vez mayor, Europa se acerca a un momento decisivo: ¿tomará las decisiones estratégicas adecuadas para su agricultura?‘. Dicho artículo está firmado por el presidente de Copa, Massimiliano Giansanti, y de Cogeca, Lennart Nilsson.
El posicionamiento llega después de un verano marcado por episodios de calor extremo, sequías e incendios que han afectado a diferentes zonas agrícolas europeas. Estas circunstancias han empeorado aún más las condiciones del mercado en muchos de los Estados miembros que ya de por sí eran difíciles. Los elevados costes de los fertilizantes y de la energía han agravado las finanzas de las explotaciones agrarias, ya al límite, mientras que las guerras, las tensiones comerciales y la intensificación de la competencia mundial nublan las perspectivas tanto inmediatas como a largo plazo.
La organización considera que estos problemas impactan en la capacidad de los agricultores europeos de mantener su actividad. Es con este telón de fondo que van a configurarse en los próximos meses algunas de las decisiones más trascendentales en materia de política agrícola de la segunda Comisión Von der Leyen.
El artículo recuerda que en la coyuntura internacional actual los alimentos se están instrumentalizando cada vez más como arma estratégica. Potencias como los EEUU, China o Rusia está reforzando sus respectivos sectores agroganaderos en nombre de la autonomía, la resiliencia y la seguridad alimentaria propias. «Sin embargo, Europa avanza en la dirección opuesta», advierten desde Copa-Cogeca.
Está previsto para el período otoñal el desarrollo de dos procesos que determinarán en gran medida casi todas las decisiones en materia de agricultura: las negociaciones sobre la futura Política Agrícola Común (PAC) y sobre el próximo Marco Financiero Plurianual (MFP) de la UE. De momento, para la PAC se prevén importantes recortes presupuestarios y su dilución en los Planes de Colaboración Nacionales y Regionales (PCNR). La consecuencia, para Copa-Cogeca, es que Europa corre el riesgo de acabar debilitando su patrimonio agroalimentario histórico, y con ello se hacen peligrar los objetivos mismos consagrados en los Tratados de la UE: garantizar una calidad de vida digna para los agricultores y ganaderos, aportar estabilidad a los mercados, afianzar el abastecimiento y asegurarse de que los consumidores tengan acceso a alimentos a precios módicos.
Al respecto, en el último Eurobarómetro del Parlamento Europeo se muestra que la inflación, la subida de los precios y el coste de la vida constituyen la máxima prioridad para el 47 % de los europeos, seis puntos más que en otoño de 2025. Los precios de los alimentos son una parte fundamental del debate sobre el coste de la vida. Copa-Cogeca insiste: «La alimentación asequible no se consigue debilitando la capacidad de Europa para producirla; se consigue garantizando que una agricultura europea competitiva, productiva y resiliente siga ocupando un lugar central entre las prioridades de Europa».
Frente a ello, Copa-Cogeca pide «una visión política congruente, que esté apuntalada en políticas estables y programas previsibles y que dé a los agricultores la confianza necesaria para invertir e innovar. De lo contrario, dudamos de que tengamos los argumentos necesarios para seguir convenciendo a personas jóvenes para que se incorporen a nuestras filas y acortar la brecha generacional a la que nos enfrentaremos en la próxima década».
Igualmente, el MFP debe reconocer la producción alimentaria «como un objetivo estratégico intrínsecamente vinculado a la defensa, la seguridad y la competitividad de Europa». Y el Fondo Europeo de Competitividad (FEC) debe desempeñar también un papel importante a la hora de promover la adopción de la innovación (es decir, el uso de datos e inteligencia artificial), apoyando las infraestructuras necesarias para la transición digital y la resiliencia de la agricultura.
En octubre, mientras los líderes europeos se reúnen en un Consejo Europeo decisivo, los agricultores se darán cita en Estocolmo con motivo del Congreso de los Agricultores Europeos. «Afrontaremos esta hora de la verdad con determinación, porque sabemos lo que está en juego. No puede haber una Europa segura sin un sector agrícola y ganadero sólido. Y no puede haber una agricultura y ganadería europeas robustas sin políticas europeas que se adecúen a la finalidad de las mismas», concluyen desde Copa-Cogeca.






