Con motivo del Día Mundial de la Justicia Social, el pasado 20 de febrero, el Relator Especial de la ONU sobre pobreza extrema y derechos humanos, la ‘Task Force’ de las Naciones Unidas sobre Economía Social y Solidaria (UNTFSSE), y la Coalición Mundial por la Justicia Social lanzaron oficialmente un ‘policy brief’ o nota política conjunta sobre la necesidad de avanzar en una economía de derechos humanos, como estrategia global para erradicar la pobreza de forma justa y sostenible, a través de la Economía Social y Solidaria (ESS). El texto advierte que las estrategias centradas únicamente en el crecimiento económico ya no son suficientes para lograr un desarrollo inclusivo y equitativo.
El documento analiza cómo las entidades de la ESS -como cooperativas, mutualidades, asociaciones, fundaciones y empresas sociales- promueven el trabajo decente, la distribución equitativa de los recursos, los sistemas de cuidados, la igualdad de género y la resiliencia climática, al tiempo que priorizan a las personas y el propósito social por encima del beneficio.
Asimismo, identifica medidas de política pública para que los gobiernos, los agentes de desarrollo y agencias internacionales apoyen la ESS como un instrumento clave para una transformación económica significativa.
El ‘policy brief’ contribuye directamente a la Hoja de Ruta para Erradicar la Pobreza Más Allá del Crecimiento —un conjunto de propuestas de políticas post-crecimiento para la erradicación de la pobreza que se está desarrollando con agencias de la ONU, la sociedad civil, los sindicatos y expertos académicos— examinando cómo la ESS puede traducir sus principios en acciones concretas.
Entre las medidas que propone se encuentran el Fomento de marcos jurídicos y regulatorios que reconozcan y apoyen específicamente a las entidades de la ESS; la promoción de empleo digno y equitativo, así como normas que fortalezcan la protección social y laboral; el fortalecimiento de la gobernanza participativa y el diálogo social a todos los niveles, la integración de criterios ambientales y de justicia social en políticas económicas y decisiones de inversión pública, y el impulso de sistemas de datos y estadísticas que recojan el impacto real de la economía social y solidaria en los países.
El documento propone también la adopción de medidas fiscales y de financiación específicas para las organizaciones de la ESS, así como mayor participación en mercados públicos a través de compras públicas socialmente responsables.
El documento fue presentado y lanzado por el Relator Especial de la ONU, Olivier De Schutter, y la jefa de la Unidad de Economía Cooperativa, Social y Solidaria de la OIT, y presidenta del UNTFSSE, Simel Esim, en una conferencia pública sobre la ESS celebrada en Turín, Italia.





